Deus ex Machina

Deus ex Machina. Es espíritu de una época que aun no llega pero a la cual nos dirigimos vertiginosamente. Una visión obscura del porvenir, una imagen trágica y agresiva.
Deus ex Machina es cyberpunk porque se asoma al futuro para encontrar un ambiente insensible y abismalmente maquinado, genéticamente perturbado, donde la realidad se convierte en fantasía mediante un proceso digital, permitiendo al individuo perderse en horizontes virtuales, en mundos perfectos dentro de pastillas de sílice, semiconductores y circuitos integrados.

Una sociedad controlada por bancos de datos donde cada individuo esta identificado, ocupa un registro, tiene una vida, una historia de lo que ha sido y de lo que será, sin privacidad, un ser humano codificado en unos y ceros a disposición de quien ejecute un simple comando, toda una vida y personalidad detallados, analizados, sin sorpresas. Una era donde la manipulación genética crea gente con limitaciones fisiológicas para mantener un estado obediente.

Deus ex Machina es un grito de advertencia ante la hipnotización impuesta por los medios. Los desarrollos tecnológicos han hecho posible una nueva forma de comunicación humana, la comunicación masiva, que en nuestra opinión debe estimular el crecimiento del individuo, sin embargo, lejos de ser la tecnología responsable, es la misma comunicación masiva a la que se usa intencionalmente como una forma de narcotización que fomenta conductas de cobardía, debilidad, enajenación y mediocridad en el individuo. Dichas conductas lo llevan a su despersonalización y dejan en el olvido su dignidad.
“Un pueblo sin dignidad es un rebaño y un individuo sin ella es esclavo”.

Deus ex Machina es rebelde a todo lo establecido y que causa el enviciamiento masivo, el adormecimiento público, la ceguera global, la decadencia humana.
Deus ex Machina capta la atención del individuo mediante una oleada de información auditiva y visual que representa varias contradicciones, obligando al que escucha a reaccionar, a pensar, a decidir, a obtener una conclusión basada en su propia experiencia.

Es una propuesta artística de fondo que rechaza la estética trivial y los superfluos mantos de belleza impuestos por los medios. Desagarra violentamente el falso velo del ensueño usando la tecnología como herramienta.
Deus ex Machina cuestiona las estructuras actuales, entre ellas la música, experimentando con técnicas y sonidos nuevos: la deformación eterna de un sonido estridente, la voz humana perdida, dolorosa y desgarrante, acoplada en alaridos digitales.

El punzante crujir del cartílago contra el hierro, la distorsión de armónicas a través de un amplificador retroalimentado. El resultado es una relación virtual entre el sonido y el mensaje, entre lo que se oye y lo que se escucha. Deus ex Machina toma el contexto mexicano y lo plasma en visiones sonoras de alto impacto, violentas, inentendibles y escandalizantes para oídos castos y letales para lamedores de escupitajo que gustan del entretenimiento estéril.

Deus ex Machina, son necesarios oídos nuevos para una nueva música.

(Manifiesto, 1993)